Familia García
Siete generaciones de una familia
1852 — 2026
Para Lucía y Martín, para que sepan de dónde vienen.
Y para la abuela Pilar, que lo contó todo a tiempo.
Libro de ejemplo · Familia García
Empezar mi libroSiete generaciones de una familia
1852 — 2026
Siete generaciones de una familia
1852 — 2026
Para Lucía y Martín, para que sepan de dónde vienen.
Y para la abuela Pilar, que lo contó todo a tiempo.
La línea directa desde José García, jornalero en los olivares de Martos, hasta Lucía y Martín. En el árbol familiar hay sesenta y tres personas más: hermanos, hermanas, sus parejas y sus hijos.
3La familia y los dibujos de este ejemplo se han inventado para la demostración.
4De los olivares de Jaén a Barcelona en el tren de los emigrantes, y después a Madrid y Valencia: ciento setenta años de ida y vuelta.
Capítulo I · Los orígenes
«El olivo no tiene prisa, y por eso dura.»7
José García, 1852–1920
El primer García del que sabemos el nombre, José, era jornalero en los olivares de Martos. Trabajaba de sol a sol en la recogida, de noviembre a febrero, y en verano segaba trigo donde lo llamaran. Nunca tuvo tierra propia, pero conocía cada olivo de la sierra por su nombre. De él nos ha quedado una vara de varear, guardada detrás de la puerta en casa de los abuelos.
8Capítulo II · El amor
❦
9Antonio y Carmen García, 1908
Antonio conoció a Carmen en la feria del pueblo, bailando unas sevillanas que él no sabía bailar. Se casaron en 1908 y vivieron en una casa de dos habitaciones con patio, donde Carmen cultivaba geranios en latas de aceite. Tuvieron siete hijos. Carmen contaba que en el patio cabía toda la familia los domingos, y que cuando no cabía, se abría la puerta de la calle.
10Capítulo III · Los años difíciles
«Lo importante es volver, lo demás ya se arreglará.»11
Francisco e Isabel García, 1938
Durante la guerra Francisco estuvo casi tres años lejos de casa. Isabel le escribía cada semana, aunque muchas cartas no llegaban, y él guardaba las que sí en el bolsillo de la chaqueta hasta que se deshacían. En la familia nunca se habló mucho de aquellos años. Pero las cartas de Isabel, atadas con una cinta, siguen en una caja de membrillo en casa de la tía Encarna.
12Capítulo IV · La partida
❦
13Manuel García, 1940–2014
En 1962 Manuel cogió el tren en Jaén con una maleta de cartón y un bocadillo de tortilla. Llegó a Barcelona después de veinte horas, sin conocer a nadie, y a la semana ya trabajaba en la fábrica de la SEAT en la Zona Franca. Vivió en una barraca en Montjuïc con otros paisanos hasta que se casó con Pilar, también de Jaén, a la que conoció en un baile para andaluces en el barrio.
14Capítulo V · Los buenos años
❦
15Manuel y Pilar García, 1968
El primer coche de la familia fue un Seiscientos blanco, comprado a plazos en 1968, del que Manuel había ayudado a montar las puertas. Los domingos iban a la Costa Brava con la tortilla, la sandía y la abuela. En verano bajaban al pueblo, mil kilómetros con el coche lleno hasta el techo, y Javier dormía encima de las maletas. La foto del coche cargado sigue en el aparador.
16Capítulo VI · La fiesta
❦
17Javier y Montse García, 1992
Javier y Montse se conocieron como voluntarios en los Juegos Olímpicos de 1992. Él repartía agua en el estadio de Montjuïc, a pocos metros de donde su padre había vivido en una barraca treinta años antes. Ella era de Gràcia y le enseñó catalán; él a ella, a hacer salmorejo. Se casaron dos años después, con una boda medio en castellano y medio en catalán, y con flamenco al final.
Capítulo VII · Hoy
❦
19Pablo García, 1994
Laura y yo nos conocimos en Madrid, en el máster, en una clase a la que los dos llegábamos tarde. Ella es de Valencia y yo de Barcelona, y el abuelo Manuel decía que por fin un García se iba a casar con alguien que entendía de paella. En 2021, cuando nació Lucía, nos mudamos a Valencia, cerca del mar y de sus padres.
20Capítulo VIII · La nueva generación
❦
21Pablo García, 1994
Un año antes de que muriera, grabé a la abuela Pilar con el móvil, tres tardes en su cocina de Barcelona. Contaba el tren de Jaén, la barraca, el Seiscientos y cómo el abuelo le cantaba boleros desafinando. Ahora Lucía pide «la historia de la bisabuela» antes de dormir. No la conoció, pero se ríe en los mismos sitios que yo.
Tradiciones
Pilar García, de soltera Navarro, 1943–2021
Necesitas
Calentar la leche con la canela, la piel de limón y la mitad del azúcar, y dejarla templar. Cortar el pan en rebanadas gruesas y empaparlas bien en la leche, sin que se rompan. Pasarlas por huevo batido y freírlas en aceite caliente hasta que estén doradas por los dos lados. Escurrirlas sobre papel y rebozarlas en azúcar con canela. Se comen frías, en Semana Santa, y no sobra ninguna.
La abuela usaba el aceite de los olivos de Martos, que le mandaban en una garrafa cada invierno. Laura las hace ahora con Lucía, que se come el azúcar antes de que llegue a las torrijas.
24❦
Los García son inventados, pero el libro es real: así reúne Treename las historias que tu familia cuenta de viva voz, con el árbol, el mapa y las fotos. El tuyo se hará con vuestras propias historias.
25El libro de la familia García · hecho con Treename · 2026
La familia y los dibujos de este ejemplo se han inventado para la demostración.
26Pasa las páginas con las flechas, deslizando o con los botones